¿Quién soy? Mi nombre es Luna.
¿Qué soy? Soy una mujer confundida y transtornada.
¿Dónde estoy? No lo se...
¿Cuál mi época? No lo se...¿Estoy viva? ¡No lo se!
En mi mente repaso por enésima vez las palabras de mi terapeuta: "No te cuestiones tanto, solo te confundiras más". Hoy dejé a mi terapeuta, no se da cuenta que no puedo estar mas confundida.
Camino por una socorrida calle, llena de brillantes escaparates llenos de cosas tan variadas como alimentos, televisiones, juguetes, armas, articulos para el hogar, espejos... Espejos, los odio, solo muestran a una mujer menuda, no especialmente atractiva, de cabello rojo y pecas en el rostro. Me cansé de verlos pues nunca me veo a mi, todos mis terapeutas dicen que debo verme a mi misma pero los espejos mienten vulgarmente, no me reflejan, me desconozco. Sigo caminando hasta que anochece. En el cielo mi homónimo brilla intensamente, no hay una sola estrella en el cielo, solo la luna, tampoco soy yo.
Sigo caminando, deambulando desinteresadamente, mi mente esta llena de confusion, de sombras casi liquidas girando tiñendose de tonos purpureos y sonrisas estremecedoras. Súbitamente despierto de mis ensoñaciones en un bosque que desconozco por completo, sin embargo me es terriblemente familiar, un bosque gris y seco, arboles muertos y sin embargo de pie, la tierra esta húmeda y sin embargo estéril, es un camino fácil de andar, no tiene muchos desniveles.
Al cabo de un par de horas caigo rendida por el agotamiento, recargada en un grueso arbol, tambien muerto pero de apariencia resistente, el sueño me vence y duermo sin soñar. Solo oigo movimientos suaves, el crujido de hojas secas y el viento silbando entre las ramas, siento mi cuerpo deslizarse, llevado por el letargo del descanzo.
No se cuanto tiempo he dormido. Al despertar sigue estando obscuro hasta que con un sobresalto me doy cuenta de que no estoy al pie de un árbol sino en un lugar techado, un lugar húmedo y por el eco puedo deducir que es bastante amplio. Al caminar caigo en cuenta de que no es un techo sino una caverna larga y con el aspecto de un laberinto llena de bifurcaciones y caminos sin salida. Gritar no sirve de nada, solo produce escalofrios al obtener de vuelta el eco de mi voz con un terrible dejo burlón que tarda minutos en abandonar mis oidos.
Las horas se van y tras ellas arrastrando mi cordura. Las paredes mientras camino se llenan de ojos vacios que sin embargo me observan, miles de ojos me juszgan, me atrapan, me vigilan. El golpe de mis pasos reverbera en las paredes mientras corro tratando de escapar de sus miradas. No puede ser real, simplemente no puede serlo. Tratando de controlarme me detengo y acerco una mano a la pared mas cercana, aquellos ojos blanquecinos siguen el movimiento de mis dedos al tocar la pared y retirarla rapidamente, la textura es tibia y humeda, viscosa como sangre coagulada, esto acaba con mi sanidad mental y hecho a correr desesperada entre los tuneles mientras los ojos poco a poco se convierten en bocas, las cuales me asedian con risas y burlas, blasfemando mi nombre y mi mera existencia con voces estridentes imposibles de ser reproducidas por una garganta humana.
No se cuantas horas o cuantos dias, cuantos eones pasan mientras sigo corriendo hasta que al final veo la luz de una salida, extrañamente la luz no resulta cegadora sino extrañamente comoda. Dejo de correr, no me siento cansada y camino despacio entre los arboles. No importa el sol q los baña de luz, ellos permanecen frios.
Mas alla de un claro, alcanzo a escuchar la voz de un hombre que maldice en voz baja mientras termina de sepultar algo y se retira. Tal vez por timidez espero a que se haya retirado antes de acercarme a observar y ver que estaba llenando de tierra un agujero frente a una lápida, estaba enterrando a una persona, que lúgubre trabajo...
Tal vez hay sido solo morbo lo que me atrajo hacia aquella lápida y darle una mirada tras la cual entendí todo, la confusión, el miedo, la soledad, todo estuvo claro ante mi cuando en aquella sucia piedra rectangular pude leer claramente mi nombre sin ningun epitafio.
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